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Los 3 Pilares del compromiso, esenciales en el Éxito Empresarial

Los 3 Pilares del compromiso, esenciales en el Éxito Empresarial

 

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¿Cuántas veces habremos utilizado la palabra compromiso o comprometido en el último mes? Probablemente la respuesta de la mayoría de nosotros será: “No sé cuántas pero seguro que varias”.

Conscientemente hemos querido calificarlo de enigma, porque parece que cuando hablamos del compromiso en el ámbito organizacional hablamos de algo oculto e indescifrable o de algo secreto y, sin embargo, estamos hablando de un condimento esencial del éxito empresarial en la era del camaleón, dominada por ese territorio VUCA del que hablaba Zigmunt Bauman, donde la rapidez con la que cambian las cosas hace que todo sea volátil, incierto, complejo y ambiguo.

En nuestra experiencia como coaches ejecutivos acompañando a líderes en el entorno empresarial, trabajar en cómo conseguir el compromiso de los componentes de un equipo está sin duda en el top cinco de los objetivos más comunes que estos managers nos plantean. De hecho, siendo realistas, cuando estos provienen de entornos multinacionales donde su argot profesional está plagado de anglicismos, lo que literalmente nos piden trabajar es cómo conseguir el commitment y el engagement de sus colaboradores.

Es una inquietud permanente que no saben como disipar. Piensan que las personas que trabajan en el mismo proyecto que ellos no están tan comprometidos como ellos mismos. ¿Es esta una interpretación errónea o está bien fundada? La respuesta no es sencilla, sin duda dependerá de ellos, de la cultura de esa empresa, del propio equipo y de los contextos que lo condicionan.

Desmenucemos primero los pilares que sustentan el compromiso y recordémoslos con la regla de las 3 C’s.

La primera “C” es la C de la Coherencia: Los colaboradores de cualquier proyecto se comprometerán con líderes coherentes, es decir, que dicen lo que piensan y que hacen lo que dicen que van a hacer. No hay nada más peligroso y desmotivante que ver cómo los líderes no predican con el ejemplo. Sus comportamientos hablan tanto de ellos que dejamos de escuchar lo que dicen.

La segunda “C” es la C de la Comunicación: Una comunicación adecuada alimenta el vínculo emocional de las personas. Necesitamos “saber” para quedarnos tranquilos, para gestionar nuestras expectativas, en definitiva, para decidir qué hacer y estar preparados para lo que va a venir.

Hablamos de comunicación adecuada y no transparente, término que se usa, y del que a veces se abusa. Una comunicación transparente consiste en trasladar sin filtros previos la cruda realidad de nuestro análisis y de lo que está pasando. Sin embargo, lo realmente conveniente es trasladar la información con el detalle y el estilo que necesite cada receptor, sin que ello suponga apartarse de la verdad. El CEO de una compañía necesita desarrollar la habilidad de trasladar resultados y estrategias con el lenguaje que vaya a entender quién va a recibir dicha información. La directora financiera de una compañía, un comercial o una recepcionista, por su rol profesional y por su formación tendrán un criterio diferente a la hora de interpretar una determinada situación de una empresa.

La tercera “C” es la C de la Confianza: Si los líderes de un proyecto no son capaces de cultivar esa confianza con sus equipos difícilmente van a conseguir la ansiada comunión de sus colaboradores con el proyecto. La confianza se alimenta con buenas dosis de sinceridad y asertividad (y no de sincericidio), con la competencia demostrada al realizar el objeto del trabajo o responsabilidad que desempeñan y la confiabilidad ganada a lo largo del tiempo que llevan trabajando juntos, es decir, la credibilidad histórica.

Estas 3 C’s dan una buena idea de lo que un líder necesita tener presente para alimentar el compromiso de los miembros de su equipo, sin embargo, siendo condiciones necesarias no son suficientes. Hay algo sobre lo que ellos pueden influir pero que no dependerá exclusivamente de su actitud profesional, y es la necesaria libertad desde la que se firman los compromisos. Sin libertad no hay compromiso. Trasládese a cualquier aspecto de la vida. Una pareja estará verdaderamente comprometida en un proyecto familiar si ambos miembros se sienten libres para estar juntos. Los participantes de un proyecto profesional sellarán su compromiso con dicho proyecto si perciben que es algo buscado. Si tan solo participan en él por miedo a no tener trabajo, o a perderlo, quizá demuestren un buen desempeño, pongan esfuerzo y dediquen muchas horas a lo que hacen, pero no estarán comprometidos al cien por cien.

De manera añadida y muy en relación con lo anterior, no olvidemos que las personas se comprometerán con proyectos y con líderes que satisfagan sus necesidades. Confiamos en que todos los que en este momento estáis leyendo este artículo coincidiréis con nuestra apreciación de que el meta objetivo de todo ser humano es la felicidad. Quizá cada uno la busque de manera diferente pero el puerto al que todos queremos llegar es el mismo, y satisfacer nuestras necesidades es un alimento sólido para nuestro bienestar y nuestra felicidad. Por tanto, para cultivar el compromiso de los participantes en un proyecto será conveniente conocer qué necesitan, qué les motiva y qué les ilusiona. En definitiva, para dirigir necesitamos conocer las razones por las que las personas se van a dejar liderar.

Esta reflexión y numerosos aspectos que tienen que ver con las necesidades de adaptación de organizaciones y directivos en una época de profundos y vertiginosos cambios son los que abordamos en nuestro libro La Empresa camaleón (LID Editorial), donde podréis descubrir las seis palancas que se necesitan accionar para que las empresas den el salto evolutivo necesario en este cambio de era, en la era del camaleón.

 

antonella-fayer-y-jorge-salinasJorge Salinas
Emprendedor, escritor, piloto y químico. Fundador del Grupo Atesora, especializado en formación, coaching y liderazgo. Cofundador de Lider-haz-GO!, escuela para la acreditación de coaches profesionales. Master Certified Coach (MCC) por la International Coach Federation (ICF) y Senior Coach por AECOP. Reconocido como uno de los 10 mejores coaches españoles. Autor de La chica de los ojos del color de mi piscina y coautor de Desnudando el alma del directivo.

Antonella Fayer
Coach, psicóloga, profesora, conferenciante, escritora e inquieta por naturaleza. Emprendedora al fin y al cabo. Fundadora de Fayercoach, proyecto destinado a ayudar a las organizaciones a transformarse para crecer y responder mejor ante la incertidumbre. Con más de 16 años de experiencia en desarrollo de personas en diferentes empresas, su trabajo se centra en consultoría de liderazgo, transformación cultural, coaching e innovación.

Juntos han publicado recientemente La empresa camaleón (LID Editorial)

 




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