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Entrevista - Fernando Saenz Ford

Fernando Saenz Ford

Fernando-Saenz-FordFernando Saenz Ford es Coach Profesional certificado y Técnico en Liderazgo y Diseño Ontológico del ICP de Argentina. Estudiante/Investigador del diplomado Internacional del Instituto Matríztico de Chile. Estudios de grado en Marketing.

Es fundador del Grupo Sincro, consultora que opera con empresas Latinoamericanas, y Europeas, en temas de coaching, liderazgo organizacional, competencias comunicacionales, desarrollo gerencial, trabajo en equipo, y desarrollo de programas de transformación cultural.

Fernando es un reconocido Coach del mundo hispano parlante, que destaca por su giro epistemológico en la manera de hacer coaching. Su blog “Re-configuraciones” es una fuente de consulta permanente de cientos de lectores de todo el mundo, que suelen sorprenderse por su combinación de juventud y basta experiencia. Ha sido Coach desde 1999 en más 34 organizaciones, tales como Deutsche Bank, Telefónica Internacional, Endemol, Laboratorio Serono, Boehringer Ingelheim, Movistar, Oracle Argentina, entre otras.

Creador y Presidente del Comité Organizador del Congreso Argentino de Coaching.
Vice Presidente 2o de la Asociación Argentina de Profesionales del Coaching (2008-2010).

Profesor en los postgrados de “Conducción Gerencial” y “Liderazgo y Coaching” de la Universidad de Belgrano (UB). Ex Docente de la Carrera de Coaching en el Instituto de Capacitación Profesional (ICP).

Desde el año 2005 realiza cursos de post certificación para coaches profesionales.

Investiga y desarrolla herramientas de “Responsabilidad Empresaria” (RE) y “Compromiso Corporativo con la comunidad” (CCC) y su relación con la efectividad de la empresa.

Especialista en actividades de Teambuilding outdoors e indoors.

Magda Galvez: Llevas ocho años ejerciendo con éxito la profesión de Coach.
Cual es tu filosofía de Coaching?
Fernando Saenz: Yo creo que el coaching claramente tiene que ver con crear nuevas posibilidades, con acotar brechas entre las circunstancias actuales y el resultado deseado, colaborando en potenciar los recursos de individuos, equipos y empresas. Sin embargo esto puede ser visto como una serie de técnicas para el management efectivo, o recetas para el buen vivir. Yo creo que el coaching es mucho más que eso. La práctica del coaching es un espacio operacional bien diferente a su marco de fundamentos. Mi forma de entender el coaching está basado en fundamentos humanísticos, guiados por la recuperación del goce de hacer lo que sea que hagamos, siendo autónomos y responsable. Los seres humamos somos primordialmente seres sociales, por lo que experimentamos placer cuando podemos encontrarnos con otros en la autenticidad y confianza. Esto es un encuentro donde surgimos legítimos sin temor de desaparecer en la presencia del otro. Cuando eso sucede generamos espontáneamente compromisos más grandes que las circunstancias actuales, en el encanto de hacer cosas junto, sin la necesidad de maniobras manipuladoras del clásico liderazgo centrado en el premio y el castigo. Parte de nuestra cultura actual se realiza en la exigencia de llegar a más y más, en un trasfondo de insatisfacción continua. Hemos perdido el bienestar del vivir cotidiano, y hemos ido creado un modo de convivencia que nos duele, porque es contradictorio a nuestra esencia social. De este modo de convivencia surge un espacio psíquico-emocional desde el cual se abre espacio para la valoración de la apariencia o ego, que tanta amargura trae a nuestro vivir.

Magda: ¿Puedes ponernos algún ejemplo de esta cultura?
Fernando: Uno.
Por ejemplo las personas en las empresas cada vez están más exigidas en lograr resultados. Vivimos apagando incendios, participamos de dobles discursos, escasea el reconocimiento, y aparece la ansiedad. En tanta perplejidad nos apegamos a viejas certidumbres para sentirnos seguros, arrogándonos la posibilidad de describir la realidad tal cual es. Así negamos la visión de otros en un espacio de convivencia psíquico-emocional irreflexivo. Y esto es multidimensional, nos pasa con un colaborador, con un jefe, la pareja o un hijo. Nos duelen estos desencuentros, nos lastima el alma cuando en nombre de la objetividad resultan desintegradas relaciones íntimas y laborales.
Recuerdo una anécdota de pequeño: Cuando tenía ocho años y estaba en el tercer grado de la escuela primaria, nos divertíamos jugando partidos de fútbol con un balón que construíamos con las hojas de nuestros cuadernos. Usábamos un curioso criterio de selección para armar los equipos: de un lado iban los que usaban zapatillas Adidas, que era la marca de moda, reconocida como las zapatillas de las tres tiras; y el otro equipo se formaba con los sobrantes, que eran quienes no tenían las zapatillas Adidas. Durante meses viví lo que era “ser del equipo de los sobrantes”, hasta que después de grandes insistencias a mis padres, y quizás acompañado de una buena nota en mis tareas, recibí el regalo esperado: “mis zapatillitas Adidas”. Así pude pertenecer al equipo de los mejores. En esa convivencia me transforme, y aprendí que era posible ser valioso… mi valor estaba en la aprobación de los demás. Para no ser un sobrante sólo había que tener unas buenas zapatillas de marca… y luego más ropa, y luego una linda chica, y luego una profesión, y luego un buen trabajo, un buen puesto, etc… construyendo un camino de sufrimiento, con pequeñas postas de felicidad.
Pero claro… no tiene que ser así… nuestra corporalidad esta diseñada para el placer, y tenemos la capacidad reflexiva de desapegarnos de las certezas, y comprometernos a torcer el curso que sigue el presente. Mis investigaciones, mis artículos, y mi operar como coach están focalizados en colaborar, principalmente con organizaciones para producir nuevos resultados, desapegados de la cultura de la exigencia, y de los mágicos secretos para ser exitoso, que a mi juicio son discursos reforzadores de la cultura del dolor.
En este sentido mis reflexiones acerca del fundamento científico de mi quehacer como coach, se remonta el inicio mismo de lo vivo y el origen de lo humano, mirando el proceso sistémico que tuvo que haber ocurrido en nuestros ancestros hasta llegar a la clase de seres que somos en el presente. Este proceso está basado principalmente en el magnífico aporte de Humberto Maturana y Ximena Dávila.

Fernando Saenz Ford 3Magda: ¿De qué se tratan estos fundamentos?
Fernando: Te lo describiré en tres premisas. La primera es: “Nos deslizamos en un presente en continuo cambio”. Podemos estar presentes al presente, o ausentes al presente, pero siempre estamos en el presente. Como coach, parte importante de mi trabajo es invitar a los consultantes a estar enteros en el presente, en la ampliación de la conciencia, y ensanchamiento de la mirada desde donde brotan nuevas acciones. El pasado es una explicación que nos damos sobre como se genera el presente. El futuro es una explicación sobre el abanico de posibilidades en que mutará el presente. Pero en esencia sólo podemos estar en un presente continuo y dinámico. Los seres vivos en general y en especial los mamíferos, transcurrimos en un presente continuo en el placer o el dolor momento a momento. Pero los humanos vivimos en mundos explicativos, en los cuales podemos crear dinámicas emocionales/lingüísticas donde nos ausentamos psíquicamente del presente. Por ejemplo mi perra parece sentir placer por verme llegar, y parece dolerle cuando me voy. Pero no sufre por que ayer le quite su alimento, o por el miedo a que mañana la abandone. Ella vive en la experiencia, sin explicaciones. Los seres humanos podemos vivir en el sufrimiento de lo que no fue, o en la melancolía de lo que ya no es más, ausentes a nuestro vivir generando un espacio anímico de apatía con lo presente. Pero también podemos usar nuestra capacidad explicativa para reflexionar acerca de lo que queremos, y de lo que no queremos, estando presentes al presente, orientándonos en proyectos que generen nuevos logros en coherencia con nuestros deseos, en el marco de la serenidad productiva.
La segunda premisa dice: “El curso que sigue el presente de un ser vivo, está definido por las interacciones que tiene con otros seres vivos y el medio”. Siempre estamos en el presente, pero no en cualquier presente. El presente puede seguir una orientación u otra, de acuerdo a como interactuemos con otros. Es decir, de acuerdo a en que dinámica emocional fluyamos. Por eso decimos que las emociones son el fundamento de todo quehacer. Las emociones no son esas sensaciones que nos molestan para ser objetivos. En la dimensión personal nuestros argumentos y acciones siempre son guiados por nuestras emociones. En la dimensión organizacional, las estrategias y tácticas estarán guiadas por las dinámicas emocionales entre los diferentes actores que hacen a la organización.
Esta premisa le permite al coach estar atento a las configuraciones emocionales de las personas, grupos, organizaciones, y por supuesto de si mismo. No hay forma de poder saber hacia donde irá el presente. No sabemos lo que va a pasar, pero lo que sea que pase será diferente si pasa en la emoción de la certidumbre, la expectativa, el control, la superficialidad, la hipocresía, o si pasa desde la emoción del respeto, la aceptación, la gratitud, la confianza, la ternura.
La tercera premisa dice: “El origen y conservación de un linaje, está definido por las interacciones sistemáticas y crecientes que tienen sus integrantes entre sí y con el medio”. Cuando en el presente cambiante, un grupo de seres vivos van creando una historia compartida de interacciones, y comienza a conservarse una dinámica emocional particular, generación tras generación, entonces podemos hablar de un nuevo linaje.
Como seres vivos somos el presente de una corriente evolutiva que ha conservado el bien-estar del vivir durante más de 4000 millones de años. Y como seres humanos tuvimos origen hace unos 3 1/2 millones de años, como seres fundamentalmente amorosos y colaborativos. Esto se hace obvio en nuestra corporalidad. Por ejemplo la estructura corporal de un orangután tiene un diseño para someter a otros desde la fuerza física, dado que su comunidad se organiza en torno a la emocionalidad de la dominación del macho alfa. Nuestra estructura corporal está lejos de ser dominadora, tiene un diseño para amar. Una caricia de un humano a otro humano distiende, calma el dolor físico, nos cura, dado que nuestra comunidad se organiza en torno al amar. Nos enfermamos en el desamor, nos duele el no ser reconocidos, y nos sentimos quebrados cuando perdemos presencia para el otro. Nuestro bienestar humano está en convivir en la familiaridad de ser recibidos en la aceptación plena. Nos encanta la intimidad y la sensualidad, tanto de niños, como de adultos. En mi opinión, esta es una de las nociones más bellas de la propuesta de H. Maturana. Por que implica un giro paradigmático. No hay que cambiar nada para lograr la colaboración. Hay que conservar nuestra esencia, volver a nuestras raíces biológicas negadas en la actual cultura patriarcal/matriarcal. Lo que nos hace humanos es la conservación del amar como espacio de convivencia fundamental. Este amar del que hablo es nuestra esencia física, no una virtud del enamorado, o un designio metafísico. La palabra “a-mor”, puede ser interpretada como “sin-muerte”: Es no matar nada del otro; ni lo que me gusta, ni lo que no me gusta, conduciéndome hacia el otro en la aceptación de su legitimidad. Aceptar lo que me gusta del otro, e intentar cambiar aquello que no me gusta, no es amar. Es egoísmo.
El coaching que practico y en el que formo a mis alumnos, es aquel que no prioriza el “cambio” por el cambio, sino que primero pregunta por el “conservar”: ¿Qué quieres conservar de tus relaciones? ¿Qué quieres conservar de tu vivir? ¿Qué quieren conservar como equipo de trabajo? ¿Cuál es el conjunto de elementos que debe conservarse para mantener la identidad de la empresa, ante los diferentes cambios de estructura y del entorno? Este no es sólo un cambio de pregunta, es un cambio epistemológico en el coaching. Una vez que sabemos que sabemos lo que queremos conservar, entonces se abre el espacio para la transformación en post de aquello que queremos conservar.

Magda: ¿Tienes casos para ejemplificar este cambio epistemológico en el coaching?
Fernando: En mi propia experiencia cuando me pregunté por lo que quiero conservar, sentí que volví al respeto por mí mismo, soltando lo aprendido culturalmente, como en la anécdota de las zapatillitas Adidas. Aprendí a renunciar a los espacios que no me son deseables, y a abrir los espacios que me gustan, en post de conservar lo que quiero conservar, que es mi bienestar y las relaciones más íntimas y amadas. Por supuesto que es un camino constante.
También puedo comentarte sobre varios casos de coaching organizacional. Por ejemplo una empresa internacional de estética, de capitales Italianos, había llegado a su límite de crecimiento. Sus directivos querían saber que cambio hacer en la estructura para adaptarse a la oportunidad de mercado, y a la amenaza de nuevos competidores. Sin embargo luego de unas primeras sesiones de coaching, re orientamos la pregunta, y comenzamos a trabajar sobre cuales eran las relacionales claves de la estructura que le daban identidad a la organización, y cual había sido el modo de convivir entre los empleados, y de interrelación con los clientes desde donde habían crecido la empresa. Una vez contestadas estás preguntas y constatadas las respuestas, quedo definido lo que se querían conservar de la estructura. Todo el resto de la estructura era susceptible de transformación para adaptarse a los cambios del medio. La empresa creció casi un 35% en menos de un año. Cambiar sin saber que conservar puede ser un error muy común, que termina desintegrando al total de la estructura. Otro ejemplo es la de un grupo de gerentes de una compañía internacional de telecomunicaciones, que pasaba por una crisis, debido a que más de sus 500 colaboradores entraron en una extensa huelga. El equipo de 30 gerentes se estaba desarmando, en un contexto hostil. El pedido original de la empresa hacia mi consultora fue el de trabajar sobre la flexibilidad ante el cambio, y algunas habilidades de trabajo en equipo. Finalmente acordamos colaborar desde el coaching grupal para primero reflexionar sobre: ¿Qué quieren conservar de su modo de relacionarse como equipo? Es decir: ¿Qué es aquello que pase lo que pase, hagan los cambios que hagan, no quieren que se modifique? ¿Desde que dinámica emocional están haciendo lo que hacen? ¿Qué emocionalidad hay el centro de sus conversaciones cotidianas? Una vez que aparecieron estás respuestas desde el consenso espontáneo, lo que había que cambiar fue muy sencillo de distinguir. El resultado fue extraordinario.

Fernando Saenz Ford 5Magda: ¿Cuál fue la motivación que te impulsó a crear el Congreso Argentino de Coaching?
Fernando: Yo sentía que el coaching estaba tendiendo unos avances espectaculares en cuanto su difusión y su tasa de crecimiento. Pero a la vez notaba ciertas incoherencias respecto al modelo que invitamos a vivir, y lo que ocurría como modo de convivencia entre pares, es decir entre coaches. Había muy buenas iniciativas aisladas de consultoras, y formaciones de coaching, pero no lográbamos tejer una red de profesionales. Incluso había (y aún hay) una cultura de la competencia, en donde en vez de agregar valor desde la comunicación de los atributos y singularidades de cada uno, buscamos ser valiosos desde diferenciarnos del otro. Esto en otros rubros es un fluir normar, pero para mí no podía seguir siéndolo en una disciplina emergente, que versa sobre un modelo de convivencia basado en el respeto, y la colaboración.
Paralelamente muchas personas que no son profesionales del coaching, se autoproclaman coach. Quizás por ignorancia, quizás por falta de integridad. No se es coach sólo por ser facilitador de procesos de aprendizaje. El Coaching profesional se trata de una manera particular de estar siendo (ser+acción), y de un sistema de colaboración profesional, que necesita de una proceso formativo, que le da coherencia operacional y criterios de valides. Por eso un profesor, un coreógrafo, un personal trainner, un consultor, un gerente, un psicólogo, son validos como tales, en sus dominios de habilidad, pero no son “coaches profesionales”. Cabe destacar que los coaches por sólo formarse como coaches, tampoco son profesores, coreógrafos, psicólogos, etc.
Dentro de este contexto no había un encuentro de coaches que reuniera a los diferentes actores de la vida profesional del coaching, para poder conversar sobre todos estos temas y muchos más, como los diferentes avances y especializaciones. Por eso digo que el congreso argentino de coaching en esencia en un espacio creado para que nos transformemos en la convivencia, y dialoguemos lo que nos une y nos aleja, dejando de lado la agresión y la arrogancia, para poner la ética y el respeto en el centro del discurso.
Para mí, el valor principal del congreso está en el encuentro entre colegas, más que en los oradores que nos visitan, aún cuando sea un lujo tener tanto talento junto.

Magda: ¿A qué perfil de participantes está dirigido el congreso?
Fernando: En las dos primeras ediciones la convocatoria era exclusiva para coaches y alumnos de coaching. No tuvimos restricciones respecto de las escuelas de coaching de donde provenían los participantes.
Este año quitamos la inscripción exclusiva para coaches y alumnos, para pasar a una inscripción orientada a alumnos y coaches certificados. Esto se debe a que hemos visto que hay distintos actores o grupos de interés, que si bien no son coaches certificados o alumnos, están involucrados con el mundo coaching. Por otro lado en una profesión que aún tiene sus bordes muy difusos. Nos dimos cuenta que en un congreso, que justamente pretende congregar a distintos sectores de la profesión, no es coherente cerrarnos. Cuando alguien nos consulta si pueden asistir sin ser coach certificado o alumno de coaching, lo que hacemos es aclarar que los oradores del congreso dan por sentado que el público tiene las distinciones fundamentales sobre el coaching y el rol del coach, y que ciertos módulos del congreso, están dirigidos a inquietudes y preocupaciones que vienen del interior de la comunidad de coaches.

Magda: ¿Por qué este año la elección del título “Coaching sin fronteras”?
Fernando: El año pasado asistieron al congreso más de 400 coaches, mayormente de Argentina. Este año estamos transitando hacia una visión más global… por lo que tendremos oradores, panelistas y talleristas, representantes de México, Uruguay, Venezuela, Colombia, Chile, Bolivia, Perú, Bélgica, Irlanda, España, Francia y por supuesto de Argentina. Si bien es un Congreso Argentino, el espíritu es latinoamericano, incluso iberoamericano. Ya tenemos más del triple de inscriptos extranjeros respecto del año pasado. Esto será una fiesta internacional del coaching en habla hispana, nunca antes vista en ningún lugar del mundo. Es más… no sé como vamos a mejorar esto los próximo años. Pero ya habrá tiempo para pensarlo.. y sino… pediré coaching para ampliar mi mirada y el campo de acciones!!

Magda: ¿Cual es el propósito de este tercer encuentro de coaching?
Fernando: Volviendo al “Sin fronteras” es un llamado a poder mirar que pasa más allá de nuestra propia localidad. Sin fronteras también es crecer para ver por encima de las paredes (fronteras) que a veces construimos para protegernos, desde un paradigma de apropiación, escasez y competencia. Si podemos estirarnos por encima de esas paredes vamos a ver que del otro lado hay otro como yo, pero diferente. Es una inspiración a vernos, escucharnos, aprender uno del otro, y poner en experiencia las tres “I” que gestaron el congreso: integración, identidad e intercambio. Me parece que podemos respetar y validar los diferentes estilos de coaching conservando la impecabilidad del propio entendimiento del coaching, y alimentando el estilo personal de cada uno.
No podremos llegar a ningún acuerdo si partimos de la negación del otro.

Magda: ¿Cuales son sus contenidos?
Fernando: La mañana del primer día comienza con un plato fuerte. Tendremos tres horas de conversación con Julio Olalla. Será una experiencia de coaching memorable de la mano de uno de los coaches más reconocidos del mundo. Los participantes podrán apreciar la historia viva del coaching, y ampliar el conocimiento más allá de la mirada local, y reflexionar sobre las acciones que traemos a la mano con nuestra particular forma de estar siendo.
Habrá microespacios de coaching corporal, que nos invitarán a desarrollar nuestra corporalidad, con el fin de contribuir al contexto de encuentro y sumar capacidad de acción como coach, desde una serie de tips para el abordaje corporal.
Hemos decidido dedicar unos minutos para escuchar los resultados logrados por los diferentes grupos regionales, que declararon compromisos en el 2o Congreso Argentino de Coaching. Estos son coaches que decidieron bajar de las gradas del espectador, y ser protagonistas en construir un entretejido comunitario profesional.
Tendremos un Dialogo Abierto entre coaches. Pensamos que este bloque es el espacio por excelencia para ser coparticipes del destino del coaching local y regional. Compartiremos conversaciones con colegas de diferentes países, diferentes provincias, diferentes áreas de interés, diferentes historias personales y profesionales. Para esto utilizaremos la dinámica del “open space” que ha mostrado ser sumamente efectiva para facilitar conversaciones posibilitadoras entre audiencias numerosas.
El cierre del primer día será sobre las reflexiones filosóficas del quehacer del coach. Esta charla, no será en forma de ponencia, sino que la coach y neuróloga Graciela Rossi, entrevistará en vivo, a dos reconocidos coaches y consultores filosóficos: Ray Dalton (Irlandés) y Algo Calcagni (Chileno). Esta es una conversación que no pienso perderme. Como dice un amigo, va a ser para alquilar balcones.
Una vez terminado este modulo, el congreso abrirá sus puertas en forma libre y gratuita para que la comunidad pueda asistir a una charla sobre que es el coaching y el rol del coach.
Durante la segunda mañana se realizarán 12 talleres de especialización, dado por coaches reconocidos de diferentes partes del mundo. En la primera tanda los temas serán: “Coaching Sin Fronteras, una realidad solidaria”, “Coaching de vida”, “Como traducir el Coaching a lenguaje cotidiano”, “El valor cristiano en las organizaciones del siglo XXI, una aplicación instrumental del Coaching Ontológico de Equipos”. Y en la segunda tanda las talleres serán: “La negociación Ontológica”, “Qué es y qué no es un Coach de Equipos”, “Cinco dimensiones comunicacionales del trabajo gerencial”, y “Los Orígenes del Coaching”. La última tanda de talleres aún están siendo seleccionados por el Comité Académico, que elije entre los resúmenes de trabajos de investigación y trabajos de campo, presentados por diversos coaches.
Luego de la hora de almuerzo, escucharemos las disertaciones sobre experiencias de casos concretos de coaching organizacional, de la mano de tres coaches reconocidos mundialmente: Elena Espinal, quien creó la primera escuela de coaching Argentina, el español Juan Vera experto en coaching directivo, y el chileno Eduardo Olguín, quién ha sido colaborar de Fernando Flores, Humberto Maturana, y actualmente dirige el área de negocios de la consultora internacional de Julio Olalla.
A media tardes podremos escuchar al otro invitado especial llegado desde Bélgica: Phippe Rosisnki, que promete ser un gran provocador de aprendizaje desde su visión del coaching Intercultural. A continuación se firmará un acuerdo entre organizaciones de coaching sin fines de lucro, de la que por el momento participan: Argentina, España, Chile, y Uruguay. Está a confirmar Perú y México.
El cierre será con el panel Iberoamericano coordinado por Rodolfo Laduz y yo. Este panel será un gran cierre. Sus ponentes compartirán con el público la visión del coaching desde diferentes países y experiencias multinacionales.

Fernando Saenz Ford 2Magda: ¿En qué consiste la muestra comercial ExpoCoaching?
Fernando: Es una exposición que funciona en un salón contiguo del congreso, donde empresas e instituciones ligadas al coaching, presentan sus servicios y productos. Esta orientada a coaches que quieran buscar programas de post certificación, personas interesadas en formarse como coach profesional, personas que quieran iniciar procesos de coaching personal, o gerentes de RRHH y directivos de empresas que busquen Coaching Ejecutivo, o cualquier otra modalidad de servicios para empresas, como Entrenamientos en habilidades directivas, Coaching de equipos, Teambuilding, etc.

Magda: Tú has logrado impulsar el coaching de una forma extraordinaria primero en Argentina y ahora, con la celebración del Congreso, en toda Latinoamérica. ¿Cual crees que será la evolución del coaching en el futuro?
Fernando: En lo que sea que devenga el presente del coaching en unos años, seguirá la orientación del trasfondo emocional que hoy configuramos con nuestras conductas relacionales. Me animo a reflexionar sobre dos caminos. En el primero el coaching devendrá fortalecido, menos comercial, más definido en sus bordes, con prácticas maduras, rico en casuística. En el segundo el coaching se desintegra dado sus múltiples ramificaciones, donde no se conserva su esencia.

Magda: Eres Vicepresidente 2o de la Asociación Argentina de Profesionales del Coaching. ¿Qué papel desempeña la Asociación en beneficio del Coaching?
Fernando: La AAPC es el patrocinador central del congreso. Colabora en la difusión, y le da un marco institucional al congreso. También tiene un rol muy importante en los contenidos y oradores. La elección se hace a través de un Comité de Contenidos, que es mixto, formado por Delegados de la Asociación Argentina de Profesional de Coaching y representantes del Grupo Sincro, que es mi consultora, con la cual organizamos el congreso. Ese comité aprueba un tópico que será la columna vertebral del congreso, por ejemplo “sin fronteras”. Después se arma una estructura sobre ese tópico: temáticas, tiempos, ordenes, paneles, talleres, dialogo abierto, etc. Finalmente se avalúa que coaches son adecuados para cada segmento. Esa evaluación se hace sobre criterios como “aporte de valor desde su ser y hacer”, “trayectoria”, “representatividad” y “disponibilidad”.

Magda: ¿Como crees que está considerada la profesión de Coach?
Fernando: En general no está visto como una profesión, sino más bien como una nueva variante de consultoría, o una nueva técnica gerencial asociada al liderazgo, o un profesor más dinámico, o una especie de terapia rápida. Es muy amplio porque la palabra coach se ha filtrado por muchas dimensiones. Sin embargo hay nichos donde se tiene claridad sobre el coaching, como los gerentes de RRHH de grandes empresas, y ciertos ámbitos Universitarios. Tenemos mucho por hacer en este sentido. En Argentina estamos trabajando desde la Asociación Argentina de Profesionales del Coaching, con una comisión de difusión. El acuerdo entre asociaciones que promovemos desde el Congreso, puede ser el inicio de acciones muy potentes a nivel regional.

Magda: Académicamente hablando, ¿en qué punto se encuentra el coaching?
Fernando: Es muy desparejo, por que hay desde formaciones de postgrados Universitarios a cursos de 1 semana virtual. No puede ser el mismo tipo de coach, aquel que en una universidad o terciario, curso 2 años semanalmente, con intensivos y evaluaciones y tesinas, que quien tomo un curso de un mes por Internet.
Pienso que hay avances académicos extraordinarios, serios y responsables, que combinan filosofía, reflexiones antropológicas, corrientes psicológicas, aprendizaje organizacional, biología, abordajes corporales y emocionales, y tanto más. Y por otro lado siguen liquidándose cursos de 3 o 4 días, que trasmiten los formulas para el coaching efectivo.

Magda: ¿Cómo se posiciona el coaching en las empresas?
Fernando: Las empresas en general están familiarizadas con el coaching. Yo creo que el posicionamiento está relacionado con pensar en el coaching grupal como una especie de entrenamiento en habilidades gerenciales soft, o en el coaching uno-a-uno como un seguimiento personalizado de objetivos para directivos y gerentes. Inclusive algunas empresas tienen manuales de procedimientos para la contratación de coaches. Unas pocas conocen las diferencias entre distintas escuelas de coaching. En mi actividad como coach de desarrollo gerencial, ya me piden cursos de “Coaching Ontológico”, y he participado de licitaciones que piden “Coaching con orientación ontológica y aprendizaje transformacional”. Esto va mostrando una madurez en el mercado.

Magda: ¿Cual es para ti, la esencia del Coaching?
Fernando: El coaching es una dinámica de aprendizaje que colabora con individuos, grupos y organizaciones para expandir la conciencia de lo posible, ampliar los repertorios de acciones, y facilitar la co-creación de logros inéditos, conviviendo en bienestar de manera audaz, responsable y ética. Mis primeros 4 principios generativos del coaching dicen: 1) Los seres humanos “siempre” estamos comprometidos a algo. No hay seres humanos NO comprometidos. Este principio me recuerda que quién tengo enfrente está ya comprometido con algo… la pregunta es ¿A qué está comprometido, por lo cual los resultados que espera no están ocurriendo? No es la misma dinámica emocional, ni la misma conversación la que surge de ver a alguien como un “no-comprometido” al que hay que comprometer; que verlo como una persona comprometida que puede reorientar sus compromisos. 2) Observamos y configuramos nuestros mundos de acuerdo a nuestros compromisos. En lo que observamos surgen nuestros compromisos. Este principio tiene implícito la noción del observador. Cada quien es un observador diferente de la realidad. No podemos acceder a una realidad independiente del observador que observa. ¿Y desde donde observamos? Desde nuestros compromisos. Si estoy comprometido con aprender, observaré un mundo que se me abre a mi paso, en la emoción de la curiosidad. Pero por si el contrario, estoy comprometido con tener la razón, entonces observaré un mundo estático, donde lo que coincide con mi opinión lo veo claramente, y lo que no, permanece transparente a mi experiencia, deslizándome por la emoción de la rigidez.
3) Uno no obtiene lo que dice que quiere, sino aquello a lo que está comprometido. Las acciones develan el compromiso. Compromiso no es lo que uno quiere, es lo que uno hace. Compromiso es acción. Mirando las acciones y las inacciones del otro podemos distinguir entre compromisos declarados y compromisos subyacentes. Si mi consultante dice: “Yo quiero mejorar la relación con mi jefe, pero no estoy dispuesto a disculparlo…”, la pregunta podría ser: ¿Evaluaste la posibilidad de que quizás estés comprometido con conservar el resentimiento, más que con mejorar la relación? ¿Qué es lo que sinceramente quieres conservar?
Así podemos mostrar los compromisos subyacentes, y compartir un entendimiento del tipo de observador que el consultante está siendo en ese momento, abriendo la reflexión sobre que mundo está configurando desde su observar. Cuando esto pasa, se amplia la mirada y surgen nuevas acciones que resultan naturales y espontáneas en esa nueva mirada. Considero que el coaching que no distingue la dinámica de los compromisos, el observador y las emocionales, opera sólo en el diseño de un plan de acciones, en la incomodidad de hacer lo que no le resulta espontáneo y natural al consultante, restando potencia al coaching.
4) No hay deseo, proyecto, compromiso o sueño que pueda ocurrir fuera de la red de relaciones humanas a la que pertenecemos. Todo lo que sueñes será realizado en coordinación con otros. Los compromisos siempre son individuales, pero la posibilidad de que el compromiso prospere está dada por los tejidos relacionales al que pertenezcamos. Por eso el coaching colabora con la construcción de esos tejidos.

Magda: Eres un creador de modelos de coaching propios. Tú has desarrollado el “Coaching Solidario” ¿Nos puedes explicar en qué consiste y cuales han sido tus resultados?
Fernando: Hace unos años me sentía incomodo con la fragmentación que percibía entre el mundo de los negocios, y el contexto social. Una de las nuevas preguntas que me hice fue: ¿es responsable facilitar la construcción de riqueza para las organizaciones sin considerar el impacto que estas tienen en la sociedad? Algunos datos que investigué:
1.200 millones de personas en el mundo tienen un ingreso inferior a un dólar diario (ONU)
El 13,3% de los niños españoles y 27,7% de los niños mexicanos son pobres (UNICEF)
En Argentina 5.691.602 personas son indigentes (INDEC)
En el año 2003 en el marco de la Responsabilidad Social de las Empresas, decidí crear nuevos e inéditos proyectos de coaching que ingresaran al corazón de la problemática social. Junto a Serono Argentina, un laboratorio de Origen Suizo, desarrollamos el primer programas basado en el “Coaching Solidario”, donde al termino de 10 meses, obtuvimos una mejora del 70% en la integración de los miembros de la organización, y el aprendizaje de competencia claves como: liderazgo rotativo, interacción productiva, planificación estratégica, orientación al logro, y coaching.
Las actividades de formación, capacitación y coaching, se articulan en torno a un eje constituido por un proyecto solidario, generado y liderado por los participantes. Con este concepto, a través de brindar servicios solidarios e intercambios culturales, los partícipes logran el aprendizaje esperado y una mayor productividad. Después de haber realizado varias actividades de este estilo, percibo al “coaching solidario” como un puente entre: el paradigma tradicional de capacitación, enfocado en satisfacer los intereses de los manager y los accionistas; y una nueva forma de intervención organizacional enfocada en satisfacer e integrar los intereses de los diferentes stakehoulders (grupos de interés): clientes, empleados, accionistas, proveedores y comunidad.

Magda: ¿Cual es la fórmula para lograr el éxito que actualmente disfrutas?
Fernando: No tengo formula para el éxito. El éxito es una opinión que cada uno hace desde sus propios gustos, deseos y preferencias. No me preocupa en este momento el éxito. En este momento lo que deseo es disfrutar de mi presente.

Magda: ¿Cuales son tus proyectos inmediatos?
Fernando: Aprender a ser papá, y conservar el bienestar de la relación con mi mujer. Más luego viene todo los demás. Estoy con ganas de escribir un libro, que saldría para el año próximo, o para el 2010. Estaré pronto realizando algunos cursos para coaches. Seguiré expandiendo los alcances de mi consultora, y creando un congreso Latinoamericano de coaching. Todo esto si es que conservo tiempo para dedicarle al ocio, y redescubrir la maravilla de la naturaleza, pudiendo dedicar tiempo al aprendizaje personal. A la vez estoy en un proyecto colaborativo para realizar un encuentro de coaches con H. Maturana, Ximena Dávila y su equipo.

Magda: ¿Para cuando una visita a España?
Fernando: Pronto. He puesto a correr varios proyectos que tienen como destino España. Recibí varias invitaciones para participar como orador de eventos relacionados con el fundamento humanístico del coaching. Lo más probable es que realice dos programas: Uno para coaches que quieran profundizar en este nuevo vuelco epistemológico del coaching. Y otro para ejecutivos que quieran crear espacios relacionales en sus empresas, que abran la posibilidad de lograr resultados más allá de lo que las proyecciones dicen que es posible, centrados en el quehacer ético, conservando el bienestar.

Magda: Te esperamos. Gracias por todo lo que has compartido con nosotros.




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