Facebook Pixel Code

Liderazgo Natural…

Liderazgo Natural…

¿La respuesta para el Nuevo Paradigma?

Portal del Coaching | @PortaldCoaching

Estamos en un momento especialmente interesante en cuanto a la evolución social y económica de este país. Parece que las estructuras en las que se basa nuestra sociedad, la política, la economía, las leyes, la educación, el llamado «estado del bienestar» se está tambaleando, con aspecto de venirse abajo. En todo este tumulto, es interesante observar como las personas van cambiando de estado de ánimo; del estupor al inicio de la crisis, al miedo por “ no me vaya a tocar a mí”, evolucionando hacia la indignación y la protesta, incluso la crispación … parece además que todo lo que leemos, todas las noticias que vemos, están enfocados a identificar culpables y a mirar hacia otros lados, el gobierno, la oposición, Alemania, Francia, EEUU, mi jefe, mi vecina, … o como subrayaban en la entrega de los premios Goya, “el de la barba, el de las cejas…” Parece que todo lo que está fuera de nosotros es susceptible de marcarnos en la vida, complicarnos la existencia y de hacernos daño. La cuestión es ¿hasta cuándo estaremos poniendo la responsabilidad fuera, de lo que nos está pasando hoy?

Pero para dejar atrás la crisis, tendremos que saber ¿qué está en crisis exactamente? Nos gustaría aproximarnos a esta pregunta desde diferentes ámbitos. Recuerdo una frase del discurso inaugural del presidente Obama que decía «Porque el mundo ha cambiado, y nosotros debemos cambiar con él», en clara alusión a la responsabilidad individual.

En este sentido, Thomas Friedman habla de un concepto muy interesante, sobre la evolución de la Globalización. Globalización 1.0 surge entre los años1492 y el final del siglo XVIII. En este momento el poder transformador está en manos de los países de sus medios y recursos. El mundo se empezó a hacer más pequeño con los medios de transporte, la máquina de vapor, etc. Globalización 2.0 va del siglo XIX a final del siglo XX. Aquí la fuerza de la globalización está en las empresas, son las que impulsan toda la transformación. El mundo se hace pequeño con el avance de las telecomunicaciones y los transportes. Y es en el siglo XXI cuando aparece el concepto Globalización 3.0. En estos años el mundo se ha hecho minúsculo, cualquier información está a un clic. Puedes comprarte un vestido en Londres desde tu casa y tenerlo en dos días, por menos de la mitad de lo que cuesta en una tienda. El poder pasa de las empresas al individuo, que es el que tiene el conocimiento y la capacidad de dar la respuesta rápida e individualizada a los clientes.

En este sentido, grandes gurús del mundo empresarial hablan de la evolución desde una era del conocimiento, donde la gestión del cambio era el punto de central , mientras que las empresas hacían sus esfuerzos por ser competitivos a través del la gestión de la información y el conocimiento, el desarrollo de los sistemas de gestión de la excelencia, la innovación, la satisfacción al cliente, hacia la era de la conciencia, período de transformación turbulenta cuyos puntos centrales para ser competitivos son el empoderamiento del individuo, el desarrollo de las relaciones generativas de los grupos , el desarrollo real de unas creencias, valores y visión compartidos, la colaboración con los clientes y la involucración social.

Luego parece que lo que está en crisis (como siempre) es nuestra forma de ver el mundo, nuestras maneras inconscientes de pensar, nuestros paradigmas sobre el papel de las empresas en el mundo, las formas de organizarnos y por tanto, el estilo de liderazgo. Nuestros paradigmas son como esas gafas que nos marcan los límites y las reglas y que nos ofrecen un modelo del mundo para tomar decisiones. Y parece que el año 2013 es ya un momento clave para decir adiós a esas gafas de color pardo y tinte burocrático que nos han acompañado durante tantos años, y sobre todo las que se refieren a la forma de dirigir a las personas o estilo de liderazgo.

Todavía vemos empresas que demandan programas de formación para sus directivos basados en modelos que etiquetan a las personas en función de lo que el jefe percibe, modelos que te dicen cómo gestionar a un apasionado, o a un irreductible, o a un aliado pasivo. Modelos de directivos que bajo un estilo autoritario, conducen el capital humano y el capital intelectual, y en la que por conseguir el máximo beneficio a corto plazo, se centran en poner parches. Es tiempo para olvidarnos de organizaciones lideradas desde el miedo, en las que se premia la mediocridad, la obediencia, el peloteo o el sálvese quien pueda. Es la ocasión para salirnos de antiguas forma de pensar y darnos cuenta que el mayor recurso sin utilizar lo tenemos al lado nuestro, ¡las personas! Es momento de empezar a darnos cuenta que, como postula T. Friedman, que el papel destacado corresponde en este momento al individuo. La gran oportunidad está en satisfacer las demandas particulares de los individuos, desde los individuos. Y para eso debemos de cambiar nuestras viejas gafas que dirigían “personas etiquetadas”, por otras más amplias, más abiertas, capaces de identificar el liderazgo natural, el poder interior que cada persona llevamos dentro.

Liderazgo

En este entorno entendemos que la clave en es enfocar los esfuerzos de formación y desarrollo de las empresas en pos de empoderar a los individuos, de generar un espacio en las empresas donde las personas puedan aprender a mirar hacia dentro de sí mismos y desde allí despertar su liderazgo natural para poder conectar con esos recursos ocultos que les lleven a vivir su propia transformación, y desde ahí, poder transformar las organizaciones y empresas.

Hay muchas empresas de consultoría que te evalúan, diagnostican y te dicen lo que te falta, pero a la hora de dar respuestas, se pierden en recetas abstractas y otro tipo de teorías.

Es el momento de enfocarse de manera atrevida para hacer que el individuo se sienta el protagonista de su vida, que asuma su responsabilidad, desarrollando su liderazgo natural. Es el momento de mirar para dentro para que el individuo conecte con su liderazgo interior comenzando a sentir el líder que está dentro de sí!
Y para ello nuestra propuesta es que acompañemos a las empresa a cambiar este antiguo paradigma, y el desafío no es otro que convertir los antiguos jefes en “líder de líderes”, sustituyendo el liderazgo del control por un liderazgo generador, dónde la colaboración y la experimentación conviertan a las organizaciones en autenticas “comunidades de aprendizaje”. Donde el miedo deje paso a la confianza, donde el egoísmo ceda espacio al altruismo, donde los beneficios sean la materialización del trabajo bien hecho y reviertan con equilibrio en todos sus agentes: accionistas, trabajadores, consumidores, sociedad y planeta.

Organizaciones en las que los empleados sean percibidos como seres humanos con pasión, imaginación, respeto, cariño y libertad, capaces de pensar y de crear más allá de su conocimiento y experiencias previas. ¿Les suena Google?

Hamel pronostica que «cambiar una organización es muy difícil porque a los directivos no les entusiasma la idea de ceder poder y autoridad. En los próximos años veremos un cambio drástico en la definición de líder. Estará menos relacionado con tomar las decisiones clave o tener una visión de futuro y más con crear las condiciones necesarias para permitir a otra gente innovar y crear esa visión».

Y como bien sabemos todos, los pioneros, los primeros en cambiar hacia los nuevos paradigmas, como Galileo, tuvieron que ser muy valientes. Muchos líderes en el fondo lo saben, pero cuantos están dispuestos a cambiar sus gafas pardas, a salir de la zona de comodidad, ¿quién le pone el cascabel al gato? Y tú, ¿te atreves a cambiar de paradigma?

 

Nuria-y-Julian

 

Nuria Sáez y Julián Trullén
Socios Fundadores de la Escuela InCrescendo
Autores del libro “Ya eres líder”
(LID Editorial Empresarial)

info@lideditorial.com

 

 




Comentarios  0

Ingresa un nuevo comentario